|
PLUVIOMANCIA
Cada gota
contiene la esfera del sortilegio.
La gravedad
distorsiona cada segundo de eternidad.
El impacto sobre la piedra
pulveriza cualquier pronóstico.
El aguacero,
antes que vaticinio, es preludio consagrado
que salta en infinidad de abalorios.
Confundida frente al espejo roto del universo
la pitonisa desvaría nuevamente:
De esa agua no beberé.
de: Las Dulces Horas" Premio de poesia Pinos Nuevos 2007
|